jueves, 23 de julio de 2015

CRIMEN NIÑAS DE ALCACER

Crimen

Noche de la desaparición


Para llegar hasta la discoteca desde Alcácer hay que recorrer una carretera que enlaza los dos municipios, que se encuentran separados entre sí unos dos kilómetros. El último tramo es oscuro y no hay viviendas junto a la carretera. Es habitual encontrar en los alrededores de
 Coolor a jóvenes de las poblaciones cercanas haciendo autoestop, a pesar de que los fines de semana el dueño del establecimiento fleta un autobús y alguna furgoneta para transportar a estos clientes.La tarde del viernes 13 de noviembre de 1992, Míriam García Iborra, de 14 años, María Deseada Hernández Folch (Desirée), de la misma edad, y Antonia Gómez Rodríguez (Toñi), de 15 años, salen de sus casas enAlcácer después de decirles a sus padres que iban a la discoteca Coolor, situada en las afueras del vecino municipio de Picasent.
Aquella noche, las tres niñas deciden desplazarse haciendo autoestop, pero desaparecen antes de llegar a su destino.

Búsqueda de las niñas


Los primeros días, varios testigos aseguraron haber visto a las niñas la noche de su desaparición. Un vecino de Alcácer que regresaba de
Coolor aseguró haberlas visto caminando en dirección a la discoteca. Una semana después, una anciana declaraba haberlas visto subiéndose a un coche blanco en el que viajaban otras tres personas.El lunes 16 de noviembre, las familias de las niñas esperaban su regreso a casa después de una aventura juvenil de fin de semana. Sin embargo, las niñas se habían ido con lo puesto y casi sin dinero. Este hecho descartaba la idea de una huida voluntaria pero empezaba a alimentar la teoría de un rapto.
Las fuerzas de seguridad centraron sus primeras investigaciones en amigos de las menores, clientes habituales de la discoteca y sus dueños, llegando a la conclusión de que las niñas no habían llegado al local en ningún caso.También se indagó entre los reclusos de la prisión de Picasent puestos en libertad durante aquellos días. Además, se investigó a los delincuentes sexuales de la zona: durante dos semanas, fueron tras la pista de un perturbado que satisfacía sus obsesiones sexuales en un descampado con muñecas grandes que compraba de una tienda.
El Ayuntamiento de Alcácer editó miles de carteles con datos de las pequeñas y los medios de comunicación se volcaron en la búsqueda de las niñas. Cientos de españoles aseguraron haber visto a las menores. Se llegaron a organizar dispositivos policiales en Granada y en Pamplona siguiendo las pistas de la colaboración ciudadana.
Desde el gobierno, el ministro del InteriorJosé Luis Corcuera, se interesó personalmente por el caso y se entrevistó con los padres de las niñas. Su Ministerio formó un equipo especial conjunto de la Guardia Civil y la Policía Nacional para colaborar en la búsqueda. El presidenteFelipe González, recibió en Nochebuena a las tres familias y les transmitió su «profunda preocupación como padre».
La búsqueda se amplió fuera de España y se puso al corriente a los servicios de Interpol. Las familias de las desaparecidas distribuyeron carteles en varios idiomas por algunos países de África (una pista llevaba a Marruecos, donde las niñas podrían haber sido llevadas como esclavas sexuales) y Europa. El día en el que se hallaron los cuerpos sin vida de las tres niñas, el padre de Míriam, Fernando García, se encontraba en Londres con periodistas para difundir allí su búsqueda.1

Hallazgo de los cadáveres


Un equipo de la Guardia Civil se trasladó al lugar de los hechos. El juez de guardia de
 Alcira, encargado del levantamiento de los cadáveres, tardó varias horas en llegar al lugar, pues estaba levantando un cadáver en otro municipio. En un primer momento, el tamaño del reloj en el brazo del cadáver hizo pensar al equipo que se iba a desenterrar a un hombre. Sin embargo, al excavar se descubrieron otros dos cuerpos, los tres de mujeres, en avanzado estado de descomposición. Los cadáveres se hallaban envueltos en una alfombra grande y nueva, en el interior de una fosa de grandes dimensiones que había sido excavada a propósito. Los cuerpos estaban maniatados y apilados uno encima del otro, sin tocarse entre sí. Dos de ellos presentaban la cabeza separada del resto del cuerpo. A pesar del deterioro de los cadáveres y sus prendas de vestir (los colores y los tejidos eran muy difíciles de identificar), los expertos ya apuntan a que podría tratarse de las tres niñas de Alcácer. El juez declaró secretas las diligencias. En la mañana del miércoles 27 de enero de 1993, un apicultor de 69 años y su consuegro suben al monte a revisar unas colmenas de su propiedad. El lugar es conocido como La Romana, un paraje montañoso en el término municipal de Llombay, a unos doce kilómetros al norte del pantano de Tous y unos cincuenta al suroeste de la ciudad de Valencia. A las diez de la mañana, en las proximidades de las colmenas, los apicultores descubren un brazo humano medio desenterrado con un reloj de gran tamaño en la muñeca.
Además de los cuerpos, se hallaron diversos objetos en los alrededores de la fosa. Entre los restos de tierra se descubrió un cartucho sin percutir. Cerca se halló un videojuego. Junto a unos matorrales, se encontraron unos trozos de papel. Tras su reconstrucción, resultó ser un volante del Hospital La Fe de Valencia a nombre de un tal Enrique Anglés, que había sido atendido de sífilis unos meses atrás.
Una vez desenterrados, los cadáveres fueron trasladados a Llombay. Sin haber realizado las autopsias, no existía la certeza de que los cuerpos hallados fueran los de las niñas desaparecidas; sin embargo, todos los indicios apuntaban a que se trataba de ellas. Los familiares se reunieron en el Ayuntamiento de Alcácer cuando, a última hora de la tarde, se les comunicó la noticia. A las once de la noche acude allí el presidente de la Generalidad ValencianaJoan Lerma, para hablar con las familias. Poco antes de la medianoche, los cuerpos fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Valencia.

Autores

Primeras detenciones

A partir de la pista del volante hospitalario hallado en la fosa, Enrique Anglés y su amigo Miguel Ricart son detenidos el mismo día 27 de enero, aunque Enrique Anglés, que presenta trastornos mentales, es puesto en libertad esa noche.
Quien fue realmente al hospital es el hermano de Enrique, Antonio Anglés, un delincuente fichado por la policía que había suplantado su identidad.

Confesiones de Miguel Ricart

Miguel Ricart confiesa su participación en el crimen y realiza una primera descripción de lo ocurrido: él y Antonio Anglés recogen a las tres niñas en un Opel Corsa y, en lugar de llevarlas a la discoteca Coolor, las llevan a una caseta en la partida de la Romana. Allí las torturan, violan y mutilan. Luego, obligan a las niñas a caminar, a la luz de unas velas, hasta una fosa, donde las asesinan de un tiro en la cabeza. A continuación, envuelven los cadáveres de las niñas en un trozo de moqueta y las entierran.
Hasta su juicio, Miguel Ricart da versiones diferentes del crimen en una decena de declaraciones, llegando a desmentir su autoinculpación.

Fuga de Antonio Anglés

La policía no consigue dar con el paradero de Antonio Anglés, que había emprendido su huida desde el primer momento. Una de las primeras pistas le sitúa el viernes 29 de enero de 1993 en una peluquería de Valencia. Los dueños del negocio alertaron a la policía después de haber atendido a un cliente que había acudido para que le quitaran el rubio teñido del pelo y que flirteaba con las empleadas; a una de ellas llegó a preguntarle por la hora a la que terminaba de trabajar para pasar a por ella.
Las siguientes pistas le sitúan primero en Minglanilla (Cuenca) y más adelante en Portugal. Un colaborador de la policía antidrogas de ese país aseguraba en marzo de 1993 haber convivido con Antonio Anglés durante dos semanas en la localidad costera de Caparica. Según este colaborador, Anglés le robó el pasaporte con la intención de tomar un barco que le llevase a Brasil (su país de nacimiento). El 15 de marzo de 1993, la tripulación del barco mercante City of Plymouthdescubre a un polizón portugués que, al ser descubierto, se lanza (o lanzan) al mar con un chaleco salvavidas. Este chaleco sería encontrado más adelante en la bocana del puerto sin rastro del polizón.
Desde entonces, el rastro de Antonio Anglés se pierde en el mar, aunque su búsqueda no cesa. El 11 de septiembre de 1995, se encuentra una calavera en una playa del condado de Cork (Irlanda) con el tabique nasal desviado, como el de Antonio Anglés. Sin embargo, la prueba de ADN que se le practicó resultó negativa. Por otro lado, en marzo de 1996, dos guardias civiles se desplazan a Uruguay para buscar al cliente de una prostituta cuya descripción coincidía con la de Antonio Anglés, pero tampoco logran dar con él.
En la actualidad, Antonio Anglés aparece en la web de Interpol como una de las personas más buscadas del mundo.

Autopsias

Primeras autopsias

Pruebas posteriores

La escasez y el deterioro de los restos orgánicos de los implicados requerían análisis lentos y complejos. Debido a la insistencia de varias acusaciones, el sumario fue reabierto en varias ocasiones para incluir nuevas pruebas periciales, que fueron retrasando el inicio del juicio.
Se realizó un análisis de ADN a 15 pelos encontrados en los cadáveres y su ropa. Doce de ellos no pertenecían a Miguel Ricart, mientras que los tres restantes se encontraban dañados y no se pudieron analizar. Este hecho confirmaría la participación de terceras personas en el crimen.
El viernes 9 de mayo de 1997, tres días antes del comienzo del juicio, el forense y perito de la acusación particular, Luis Frontela, remite al tribunal un nuevo informe pericial en el que se documentan posibles manchas de sangre, semen y otros fluidos orgánicos hallados en la alfombra que envolvía los cadáveres de las niñas. Para hallar las manchas, Frontela utilizó una nueva técnica que requería unos aparatos de los que no disponía hasta unos meses antes, y explica la necesidad de realizar nuevos análisis. Sin embargo, el Instituto Nacional de Toxicología no encontró en la alfombra dichas manchas. El informe no consiguió aplazar el juicio.

Teoría de la conspiración


Acusaciones sin pruebas
En septiembre de 1996, Fernando García (el padre de Míriam) cambió de abogados y tuvo acceso al sumario del caso. Las supuestas deficiencias en la recogida y análisis de las pruebas del crimen llevan a García, aconsejado por el periodista y criminólogoJuan Ignacio Blanco, a cuestionar el trabajo de la Guardia Civil, los forenses y los jueces. Juntos desarrollaron una teoría alternativa, según la cual Anglés y Ricart eran unos delincuentes comunes que seguían las órdenes de una banda organizada de asesinos, entre los que podrían encontrarse productores de vídeos snuff o personas poderosas. Desde su punto de vista, Ricart sólo se habría encargado de enterrar los cadáveres de las niñas, a las que se les habría dado muerte en otro lugar no determinado, mientras que Anglés habría sido asesinado y enterrado para evitar que delatase a los verdaderos culpables.
García y Blanco no escatimaron medios en la divulgación de esta teoría alternativa, que a menudo acompañaban de acusaciones directas a personas relevantes. Estas declaraciones, siempre polémicas y sin fundamento, les reportaron numerosas denuncias y condenas.
Las declaraciones más controvertidas, por la ligereza con la que fueron realizadas, se hicieron en enero de 1997 en el programa Esta noche cruzamos el Mississippi. García y Blanco señalaron a varios políticos y empresarios relevantes de la época de pertenecer a una red de producción de snuff movies implicada en el crimen. Las acusaciones se realizaron en directo, sin tener ninguna prueba al respecto y dando nombres y apellidos. En octubre de 2001, tras la denuncia de algunos de los damnificados, el productor y presentador del programa, Pepe Navarro, reconoció por escrito los daños causados y pagó una indemnización millonaria que le libró del juicio. No sucedió así con García y Blanco que, a pesar de retractarse de sus palabras y pedir perdón, fueron condenados por calumnias.
La polémica continuó en paralelo al juicio contra Ricart, entre mayo y julio de 1997, en el programa diario de la televisión valenciana El juí d'Alcàsser. García acusó a los cuatro guardias civiles que participaron en el levantamiento de los cadáveres de trucar las fotos, mientras que Blanco les acusó de perder pruebas, como la navaja con la que apuñalaron a las niñas. A los cuatro forenses les acusaron de mentir y les tildaron de «ineptos» y de «personajes de tebeo»; y al fiscal del caso, Enrique Beltrán, le acusaron de «no trabajar lo suficiente» y de «chochear». Por estas declaraciones, en junio de 2009, el juez condenó a Fernando García a pagar indemnizaciones por valor de 270.000 euros y una multa de 14.760 euros por un delito continuado de injurias graves con publicidad; Juan Ignacio Blanco fue condenado a dos años de prisión y al pago de indemnizaciones por valor de 260.000 euros; y Radiotelevisión Valenciana fue condenada como responsable civil subsidiaria por las injurias vertidas.
Meses después de la finalización del juicio también se lanzaron acusaciones sin fundamento. En octubre de 1997, Juan Ignacio Blanco afirmó en una entrevista a la Revista de Gandía que el fiscal del caso, Enrique Beltrán, y el entoncesministro del InteriorJosé Luis Corcuera, habían dado instrucciones para que las autopsias de las niñas no se practicasen correctamente, con el fin de encubrir a los verdaderos asesinos. En abril de 2000, Blanco fue condenado al pago de una multa de 945.000 pesetas por un delito de injurias graves con publicidad y a indemnizar a Enrique Beltrán con un millón de pesetas. El editor de la revista fue absuelto.

Tensiones entre las familias

La madre de Desirée, Rosa Folch, al contrario que el padre de Toñi, nunca apoyó la teoría alternativa ideada por el padre de Míriam. Folch consideraba que esta versión no se correspondía con la realidad y discrepaba del modo en que García y Blanco trataban los detalles del crimen de su hija en los medios de comunicación. Estos hechos crearon fuertes desavenencias entre las familias de las niñas.
Muestra de ello es el comunicado que Folch emitió en julio de 1997, en el que instaba a Fernando García a abstenerse de usar el nombre de su hija Desirée para recaudar donativos, ya fueran éstos para financiar su investigación paralela o para constituir cualquier entidad. A finales de ese mes, coincidiendo con la vista para sentencia del juicio contra Ricart, Fernando García anunció la creación de una fundación con el nombre «Niñas de Alcácer». Esto llevó a Folch a movilizar a sus abogados para denegar la inscripción de la fundación con ese nombre. En abril de 1998, la Secretaría General de Asuntos Sociales le dio la razón: la fundación no podía ser inscrita con el nombre «Niñas de Alcácer» sin el consentimiento de Rosa Folch, pues lo contrario supondría una «vulneración de los derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen». La fundación nunca se llegó a crear.
Folch volvió a recurrir a la justicia en mayo de 1998, cuando se publicó el libro ¿Qué pasó en Alcácer?, de Juan Ignacio Blanco. El libro era una compilación del sumario del juicio, al que Blanco tuvo acceso a través de García, e incluía comentarios que potenciaban las tesis paralelas y reproducía fotos explícitas de los levantamientos de los cadáveres y las autopsias. Rosa Folch demandó a Blanco por considerar que el libro vulneraba el derecho a la intimidad de su hija. En agosto de 1998, los tribunales ordenaron la retirada del libro.
Por todo ello, Folch fue acusada en su entorno de haber cobrado una gran suma de dinero por sostener la versión oficial.

Impacto en la sociedad

Juicio

Intento de aplazamiento

Como consecuencia de los informes periciales conocidos el viernes 9 de mayo de 1997, Fernando García, portavoz de las familias de Toñi y Míriam y padre de ésta última, exige la suspensión del juicio hasta que se analicen las nuevas pruebas aportadas. Fernando García afirma que no hay suficientes evidencias que incriminen a Miguel Ricart y asegura que en el crimen podrían haber participado al menos seis personas más. García, además, renuncia a su abogado porque no quiere formar parte de "una pantomima". Una manifestación en Alcácer, en la que participaron unas 1500 personas, apoya el aplazamiento del juicio el mismo día en el que se conoce el informe.
Por su parte, la familia de Desirée sí está de acuerdo con que el juicio se inicie en la fecha prevista.

Desarrollo

A pesar de las peticiones de aplazamiento, el juicio por el crimen de Alcácer comenzó el lunes 12 de mayo de 1997, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia.
El abogado de Miguel Ricart, el único acusado en el juicio, pedía la absolución de su cliente al creer que contra él sólo existían "meros indicios". Sin embargo, el fiscal y las acusaciones populares consideraban que había pruebas suficientes para condenarle por rapto, violación y asesinato.

Sentencia

El viernes 5 de septiembre de 1997, 36 días después de la conclusión del juicio, se dicta la sentencia por el triple crimen de Alcácer. Miguel Ricart es condenado a 170 años de prisión por rapto, violación y asesinato con los agravantes de despoblado y ensañamiento. También se le imponen las costas del juicio y una indemnización de 300 millones de pesetas para las familias de las niñas.

Repercusiones

Nacimiento de la telebasura

Durante los meses en que las niñas se encontraban desaparecidas, prácticamente todos los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia. Programas de televisión como Quién sabe dónde (RTVE) de Paco Lobatón sensibilizaron al país durante su búsqueda. Sin embargo, muchos analistas coinciden en señalar que la noche del 27 de enero de 1993 nació latelebasura en España. Esa noche se conoció el hallazgo de los cadáveres y el programa De tú a tú (Antena 3), presentado por Nieves Herrero y Olga Viza, trasladó su plató a Alcácer. El programa contó con la presencia de los familiares de las niñas, cuyo dolor fue retransmitido en directo a medida que se iban conociendo los macabros detalles de la recuperación de los cuerpos. Herrero llegó a mostrar una gran falta de tacto durante la emisión: «abrace a su hija, abrace a su hija», le dijo a la madre de una de las niñas que sostenía una de sus fotografías. Además, el público asistente, que se componía de vecinos del pueblo, aplaudía enfervorecido cuando se conocieron las primeras detenciones esa misma noche. El programa y la propia Nieves Herrero fueron enormemente criticados por estos hechos durante años.
Por otro lado, durante el juicio aRicart (1997), los programas Esta noche cruzamos el Mississippi (Telecinco) de Pepe Navarro y El juí d'Alcàsser (Canal Nou) de Amalia Garrigós también generaron mucha polémica por centrarse en los aspectos más morbosos de los asesinatos, con el fin de conseguir buenos datos de audiencia. En ellos se llegó a discutir sobre si las niñas tenían la regla o si se les habían quemado los pezones, además de mostrar fotografías de sus cadáveres. Fernando García y Juan Ignacio Blanco usaban estos programas como plataforma para difundir su teoría de la conspiración.
El periodismo basura no se limitó a la televisión y alcanzó también a la prensa escrita. En abril de 1997, el polémico abogado Emilio Rodríguez Menéndez firmó y publicó una entrevista en el diario Ya, del que era editor, con el presunto coautor del crimen huido de la justicia, Antonio Anglés. Las fotografías de Anglés que aparecían en la entrevista fueron analizadas por la Guardia Civil, que desde el primer momento negó que se tratase del fugitivo. Dos meses más tarde, la revista Interviú desveló que se trataba de una manipulación informativa, una farsa tramada para aumentar las ventas del diario, que atravesaba una fuerte crisis económica. El falso Anglés resultó ser un modelo argentino que aseguraba desconocer la intención con la que le fueron tomadas las fotografías. El director del diario, José María de Juana, dimitió de su cargo.

Liberación de Miguel Ricart

El 29 de noviembre de 2013 fue puesto en libertad Miguel Ricart, el único condenado por el crimen de Alcácer, tras permanecer 20 años en la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real), donde estuvo recluido desde que fue detenido en 1993.

MARTA DEL CASTILLO

Los hechos

Desaparición de la joven

Marta del Castillo Casanueva, una joven sevillana de 17 años, desapareció el 24 de enero de 2009. Dicho día, la joven había salido de casa a verse con unos amigos.
Al día siguiente, un vecino aseguró haberla visto la misma noche de su desaparición, esperando a alguien en el portal de su casa.
En los días posteriores a la desaparición, la policía decidió tomar declaración a familiares y amigos de Marta, mientras que su familia iniciaba una campaña para encontrar a la joven.
Al poco tiempo, se recibieron llamadas que afirmaban haber visto a la muchacha en Jerez de la Frontera y en Cádiz, al tiempo que se iniciaron movilizaciones por la red social Tuenti y se convocaron manifestaciones.
El 29 de enero, cinco días después de la desaparición, el juez de Instrucción número 4 de Sevilla decretó el secreto de las actuaciones del caso. La familia de la desaparecida recibió la visita de los padres de Mari Luz Cortés, desaparecida enenero de 2008 y que apareció muerta meses más tarde. Al día siguiente, dos mil personas se manifestaron en Sevilla para pedir el regreso de la joven, bajo el lema "Todos somos Marta". Una nueva manifestación, convocada el 7 de febrero, reunió a unas 3.000 personas, que demandaron una mayor investigación del caso.
El 13 de febrero detienen a Miguel Carcaño y a otras 5 personas más, todas ellas supuestamente relacionadas con la desaparición de Marta. Miguel Carcaño será finalmente condenado a 21 años y 3 meses de cárcel. Miguel Carcaño no saldrá de la cárcel hasta haber cumplido tres cuartas partes de la condena.

Investigación

Asesinato

El 14 de febrero, el ex novio de la joven, Miguel Carcaño Delgado, de 20 años, confesó el asesinato de Marta y el haber arrojado el cadáver al río Guadalquivir.8 Junto al presunto asesino, fue detenido Samuel Benítez Pérez, como presunto cómplice, al haber colaborado para deshacerse del cadáver de la joven.
Junto a ellos dos, también se detuvo a un amigo de los dos acusados, llamado Javier García Marín, alias "El Cuco", este último menor de edad.
Posteriormente fue arrestado el hermanastro del presunto asesino confeso, Francisco Javier Delgado Moreno.
Y la última imputación hasta el momento, fue a la novia de este último, María García Mendaro, que como él, se halla en libertad condicional.
Asimismo, se investigó a la familia de Rocío, la apodada "menor de Camas", entonces novia de Carcaño, por su posible implicación o aportación al caso.
Miguel Carcaño, autor confeso del crimen, en un primer momento hizo un cambio a su declaración el 17 de marzo, señalando a "El Cuco" como autor material, y modificando así su versión de lo sucedido afirmando que: ambos trataron de abusar sexualmente de Marta, la amenazaron con una navaja, que El cuco estranguló a la joven y que se deshicieron del cadáver tirándolo a un contenedor de basura.9
Otra de las posibilidades ofrecidas por Antonio del Castillo, padre de Marta, y algunos medios de prensa, incluye detalles no declarados por los imputados: el padre de la entonces novia del presunto asesino Miguel Carcaño, había trabajado en un crematorio de residuos biológicos y el cuerpo pudo haber sido incinerado.1
El 22 de noviembre de 2011 y después de duras labores anteriores, la policía científica confirma que hay sangre de Marta en la chaqueta de Miguel Carcaño, además, en un rollo de esparadrapo se encuentra una mezcla del perfil genético de Miguel y de la acusada María García, mientras que en un cable de alargadera hay ADN de Francisco Javier Delgado y su novia María García. Este cable habría sido supuestamente usado para estrangular a Marta. Cabe recordar que María García mencionó en sus declaraciones al juez que sólo pisó el lugar del crimen en la madrugada con objeto de estudiar y no se percató de nada raro. Esta última está acusada de profanación del cadáver y encubrimiento, ya que la evidencia deADN indica que miente.

Declaraciones e imputaciones

Para el 17 de octubre de 2011 y con finalización prevista para finales de noviembre, después de casi 3 años del hecho, se citaron los primeros juicios con un gran despliegue policial para que la fiscalía asignase los años de prisión para Carcaño, Benítez, Francisco J. Delgado ¨el cuco¨ y la novia de éste, también comparecieron 90 testigos (vecinos, Cuerpo Nacional de Policía, etc) 15 peritos y se contó con la ayuda de: 30.000 escuchas telefónicas, fotografías de elementos cuando ocurrió el asesinato, ADN hallado por la policía científica, objetos encontrados como navajas, etc. El 8 de noviembre de 2011, muchos medios de prensa anunciaron una posible nueva línea de investigación abierta por la Policía, que dejarían casi resuelto el crimen y que podría paralizar el juicio que comenzó desde octubre del mismo año, ya que traería datos más esclarecedores aunque no se referirían al paradero del cadáver. Mas tarde y en el mismo día. Efectivamente este último aclaró toda la verdad ya que unos días después la fiscalia anuncia la apertura de una nueva línea de investigación con los datos de que un nuevo testigo afirmó haber acercado a F. Javier Delgado a el hogar donde ocurrió el crimen (León XIII) e incluso que la Policía sigue investigando otros temas aparte de este último.17 Antonio Del Castillo afirmó que no aguantaba más y que para el miércoles 23 de octubre del mismo 2011, contaría algo oculto de este tema y que al parecer no había salido a la luz. Ese mismo día dijo que se trataba de unas grabaciones de una cámara en un portal donde se podía apreciar que Fco. Javier salía justo del domicilio de su ex-esposa (quien le dio coartada el día de la desaparición de la joven) en la tarde en la que ocurriría el crimen, aunque no valió de mucho ya que las imágenes estaban muy borrosas y no fueron aprobadas.
Cuando declararon los padres de Marta, mencionaron lo que todo esto les estaba causando: bajas laborales, medicaciones, dolores mentales, depresiones y mal estado de sus otras dos hijas en los estudios cuando apareció el caso.

Incidentes

En uno de los juicios hubo incidentes, la presión del público era tan extensa que incluso llegó a haber problemas en el control del cordón policial cuando llegaron los acusados. En ocasiones se llegaban a formar avalanchas de público ya que hay varias plataformas y muchísimas personas para que se haga justicia en este caso.
El 17 de octubre de 2011 Samuel Benítez hizo un corte de mangas al público al salir de los juzgados que llegó a contar la presencia de casi un centenar de periodistas.
El 25 de octubre y saliendo de los juzgados, Delgado y su pareja sentimental que iban tapados hasta arriba con un pasamontañas y gafas de sol, provocó que una señora se encarara con el primero y poco falto para que la cosa fuera a mayores ya que el Cuerpo Nacional de Policía intervino rápidamente, en algunas ocasiones anteriores algunos individuos del público intentaron quitarle las gafas de sol para que no ocultase su rostro a la entrada al juzgado mediante leves empujones.
En esa misma semana y el sábado día 29 del mismo mes citado anteriormente, la madre de El Cuco fue entrevistada en el programa La Noria de Telecinco, asegurando que su hijo era inocente y que no sabía nada del cuerpo de Marta, ni ella, ni su hijo, algo que fue muy criticado no solo por los comentarios, sino por percibir casi de 10 000 € al ser entrevistada y además sin mostrar su rostro, ya que los invitados de dicho programa no perciben ni casi la mitad de esa cantidad, María Antonia Iglesias, una de las entrevistadoras le mencionó frases como: "Usted está muerta de miedo, tiene miedo a su hijo", o que una madre haría todo lo posible por su hijo, incluso "fabular" o "encubrir", la propia madre mencionó que su hijo nunca se le fue de las manos, también afirmo que como muy tarde su hijo llegaba a las 11 de la noche el fin de semana o a las 9 entre semana y que nunca ha llegado a las 5 de la madrugada. Unos días después la familia de Marta pidió que se fiscalizase lo que cobró está invitada en el programa y que con el dinero haga frente a la sentencia de su hijo, de momento la fiscalía le va a embargar dicho dinero.
En la sala del juicio y a finales del mes de noviembre de 2011, Fco. Javier Delgado se encaró con el tío de Marta del Castillo y le dijo dos veces mirándolo a los ojos: ¿Qué pasa?
Miguel Carcaño, que cumple condena en Morón de la Frontera está en un módulo terapéutico y se encuentra protegido, ya que los presos cercanos le suelen amenazar de muerte en la misma prisión. También está vigilado para no intentar suicidarse ya que lo intentó una vez. Es un preso que ni recibe visitas ni habla con nadie por teléfono.

Condenas

Desde el 17 de octubre de 2011 y hasta finales de noviembre se hicieron los juicios finales para asignar las condenas a los imputados en la audiencia de Sevilla. En enero de 2012 se anunciaron las siguientes imputaciones:
  • Miguel Carcaño Delgado: condenado a 21 años y 3 meses de cárcel y en prisión actualmente en Morón de la Frontera, se le prohíbe residir en la misma localidad o ciudad donde lo hagan los padres y las hermanas de Marta por espacio de 30 años. A la vez, deberá pagar el 1/7 de los costos del juicio, y tendrá que indemnizar con 280.000 € a los dos progenitores de la víctima y con 30.000 € a cada una de las hermanas de esta "por el daño moral causado por la muerte y desaparición" de Marta. Según su condena, en 7 años podría estar en la calle si obtiene el tercer grado (buen comportamiento, trabajo en talleres, etc).
  • Francisco Javier Delgado (hermano de Carcaño): en libertad.
  • Samuel Benítez: en libertad
  • Novia de Francisco Javier Delgado, María García: en libertad
La fiscalia antes de condenar anunció que tenía previsto 52 años de prisión a Carcaño y al final se le asignaron 20, también mencionó que se le asignarían entre 5 y 8 años a Benítez, Delgado, María García y al final sus condenas fueron de 0 años, lo que provocó el malestar de los familiares, amigos y que las redes sociales se indignasen.
Cabe recordar que aún cabe el recurso de casación ante el Tribunal Supremo de España o Tribunal Constitucional de España. De momento la familia de Marta anunció que recurriria ante el Tribunal Constitucional el fallo de Delgado y reclamará tras el juicio por perjurio
Según informa Europa Press a 23 de Noviembre 2013, Francisco Javier Delgado y Samuel Benítez han reclamado a la familia de Marta del Castillo el pago de 2.467 euros en concepto de costas judiciales.

Búsqueda del cuerpo

Desde que se confesó su asesinato y que el cuerpo de la joven había sido arrojado al Guadalquivir, se desarrolló un dispositivo de búsqueda en las aguas del río, concluyendo este el día 16 de marzo de 2009 sin resultados.
En todas las búsquedas que se mencionan a continuación y también incluyendo la anterior, llegaron a participar muchísimos operativos, ya que los acusados del asesinato mencionaron hasta en cuatro veces distintas que el cuerpo se encontraba en un lugar u en otro, los efectivos y colaboradores fueron: Cuerpo Nacional de PolicíaGuardia Civil, Perros especializados en búsquedas procedentes de HolandaGEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil), gente especializada en navegar por el Río Guadalquivir y en las zonas en las que mencionaban el abandono del cadáver, BomberosProtección CivilUnidad Militar de EmergenciasInstituto Social de las Fuerzas Armadas, Helicópteros de la Policía NacionalAutoridad PortuariaGrupo Especial de OperacionesPolicía Judicial de EspañaPolicía científica, motos acuáticas de Policía, excavadoras, camiones, etc. Un gasto económico altísimo, Según estos operativos se podría tratar del dispositivo más grande de búsqueda que se ha realizado en toda España hasta el momento, y sin éxito a la hora de encontrar el cuerpo, los acusados mencionaban lugares falsos. En una ocasión, Alfredo Pérez Rubalcaba en su función de ministro del interior, tuvo que publicar que la búsqueda se paraba, ya que el Ministerio de Economía y Hacienda de España se estaba quedando sin fondos económicos para la búsqueda. Más tarde El Ministerio Público pidió a los imputados que indemnizasen solidariamente al Ministerio del Interior de España con 616 319,27 €, importe en el que cifra las labores de búsqueda.
El 17 de marzo, las investigaciones sobre el caso dieron un vuelco, ya que Miguel Carcaño, que había confesado haber matado a Marta de un golpe en la cabeza con un cenicero en un piso de la calle León XIII de la capital andaluza y que luego arrojó su cuerpo al Guadalquivir, confesó ante el juez que tiró el cadáver a un contenedor de basura, con lo que parece que los implicados en el caso se habrían puesto de acuerdo en sus declaraciones iniciales en las que manifestaban que habían lanzado el cadáver al río desde el viejo puente del ferrocarril Sevilla-Huelva, ahora conocido como puente de la señorita
A partir de ese momento, el cuerpo comenzó a buscarse en el vertedero de Alcalá de Guadaíra, que recibe toda la basura procedente de Sevilla. Debido al largo tiempo transcurrido desde la desaparición de la joven y a la gran cantidad de desechos recibida por el vertedero, los integrantes del operativo de búsqueda calcularon que habría que remover unas 40 000 t de basura para obtener algún resultado.
También cabe recordar que se buscó en zonas cercanas a las anteriores en las que pocas veces se ha mencionado a medios de comunicación, como por ejemplo: pozos, zanjas, olivares, Minas abandonadas de Villanueva del Río y Minas, vagones de tren sin uso, 2 apartamentos en la costa de la Provincia de Cádiz de la familia del Castillo, descampados, etc. Zonas en las que solo abunda la soledad y en donde los investigadores arriesgan su propia vida ya que son lugares sin luz natural y peligrosos para acceder a ellos.
El operativo se detuvo el 30 de abril de 2009, a la espera de una orden judicial que decidiera si los trabajos de búsqueda debían continuar.
El 30 de septiembre de 2009, por nueva orden judicial, se empezó a buscar a la joven en una parcela de Camas(Sevilla).
Mucho más tarde y ya el 25 de octubre de 2011 el abuelo de Marta del Castillo inicia una nueva búsqueda del cuerpo de su nieta en una zona, ya que encontró una manta y dos bolsas industriales, que habrían sido usadas según testificaron los acusados, para envolver el cadáver. A principios de 2012 posiblemente arrancara dicha búsqueda localizada entreCamas y Castilleja de Guzmán (Provincia de Sevilla), el juez ha dado el visto bueno aunque la zona se trate de difícil acceso.

Carta a Miguel Carcaño[editar]

En diciembre de 2011, Eva Casanueva (madre de Marta del Castillo), escribió una carta al presunto asesino de su hija (Miguel Carcaño) y se la envió a prisión. En ella mencionaba:
"Seguramente no quieras leer esta carta, pero me veo en la obligación de hacerlo en una última súplica a la persona que tiene en sus manos terminar con una interminable tortura que es el no saber dónde está mi hija. Pensar que por un pacto de silencio ella no reposa donde debería, en un campo santo, donde será recogida por Dios, donde pueda llevarle unas flores por su cumpleaños, donde pueda conversar con mi niña. Imaginar que la sonrisa que tanto te gustaba de ella se pudre en un basurero, o en el fondo del río, o sepultada en una tumba, que no es tumba sino un hoyo escondido para todos o solo para ti. Te suplico una vez más que me llames o que me escribas, yo solo quiero oírte no insultarte, ni reprocharte, solo oírte. A veces me pregunto que intención tiene tu silencio, no quiero imaginarme si tu madre te estuviese viendo lo que pensaría de ti. De lo que ha pasado, del dolor que muchos sufrimos de mi propio dolor. ¿Qué te diría cogiéndote de la mano y acariciándote el pelo?. ¿Qué te pediría ahora que estás preso y que un futuro tan negro te amenaza?. Con la muerte de tu madre te quedaste solo, pero con la muerte de mi hija te has quedado vacío, el vacío en el estómago que no te deja dormir porque no hay acto más cruel y despreciable que quitarle la vida a una persona y más aun si esa persona te tenía el cariño que te tenía Marta. Porque Marta siempre se alegraba cuando las cosas te iban bien. Puede que todo esto te raye, que te haga sonreír, mientras lees estas palabras escritas desde el dolor de una madre que se consume, pero quizá algún día comprendas todo el sufrimiento que estás causando a unos padres y a unas hermanas que a pesar de todo te siguen llamando “El Miguel”. Solo quiero que me digas por tu madre, por ti o por mí, Miguel dónde está el precioso cuerpo de mi niña".